El gobierno, ahora en manos de los Nuevos Fundadores de América (NFA), autoriza una “purga” anual de doce horas para conseguir mantener el crimen por debajo del uno por ciento. Las comisarías y los hospitales cierran sus puertas, y durante una noche cada uno es libre de hacer lo que quiera sin temer consecuencia alguna. Tras “The purge: La noche de las bestias”, esta secuela cuenta la historia de cinco personas que descubrirán en el transcurso de esa noche hasta dónde son capaces de llegar para salvarse, primero a sí mismos y después a los demás.CRÍTICA
La idea es muy buena. Una nueva distopía futurista en la que puedes hacer lo que quieras durante 12 horas. La primera película estaba muy mal llevada, y acababa transformándose en una película de asalto doméstico bastante típica en la que importaba una mierda qué pasaba fuera. El presupuesto era de 3 millones, un presupuesto "low coast" mirando cuanto cuestan normalmente las producciones hollywoodienses, por lo que a lo mejor el director y guionista James De Monaco tuvo limitaciones a lo hora de realizar la película. La idea se le había ocurrido a él. Pensé que en la segunda, con un presupuesto mayor conseguiría hacer una mejor película. Y además en esta la acción sería en el centro de la ciudad, donde estaría la purga verdaderamente.
Esta es superior a la anterior, pero sigue siendo una mierda. Para empezar la idea suscita algunas preguntas, y el guion debería autojustificarse, y no lo hace, por lo que describen una sociedad desdibujada. Pero este fallo es de los pequeñitos.

Es una sucesión de clichés de género, diálogos estúpidos, y algo de acción con sangre generada por ordenador, con lo se carga toda posibilidad de crear una atmósfera de verdadero terror. Tampoco ayudan las situaciones inverosímiles, y sobre todo los personajes. Estaba deseando que se los cargasen a todos. Su construcción de personalidad se basa en una estupidez que hace que la trama avance. Todo esta hecho de manera predecible, y las pocas sorpresas que te dan son injustificables, por lo que acaba haciendo gracia. Sin hacer spoilers, hay varias escenas hacia al final, cuando con los ricos, que me hizo cuestionarme si realmente la película se estaba tomando en serio a sí misma.

La idea en sí tiene crítica social, y está bien el concepto de que sea un futuro cercano para concienciar aún más, pero la crítica social la hacen en plan Los juegos del hambre, de forma superficial y repitiéndonos el mismo mensaje manido todo el rato y de forma muy masticada: los ricos son malos y los pobres buenos.
No hay suficiente información como para sentir miedo hacia el antagonista principal, y resto de "malos" son "malos" porque son feos, gordos o llevan la cara pintada, como si trataran de asustar a niños de 6 años.

De las peores cosas es la ausencia de violencia gráfica, que en esta película hacía mucha falta para retratarnos "la noche de las bestias", mostrándonos el verdadero conflicto siempre en un segundo plano.
Frank Grillo hace de tipo duro, y la verdad es que es de lo salvable de este montón de heces. Los demás están bastante planos.
Cada vez llega más mierda de yankilandia. James de Monaco no es mal director,tampoco es una maravilla, pero como guionista es nefasto, y debería dejárselo a alguien que tengo puta idea de como hacer una historia.
Resumiendo: basura de historia mal hecha, que es un quiero y no puedo, principalmente por la ineptitud de James de Monaco como guionista.
Puntución: 1,5/10
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